Melania Trump toma de posesión

Volere est podere dice el adagio latino, que en 1869, dio nombre al libro del senador italiano Michele Lessona. Querer es poder. Sí. Las palabras se ajustan a la perfección a la primera dama de los Estados Unidos: Melania Trump. Porque, si bien, hace unas semanas, criticábamos, entre otras cosas, la excesiva procacidad de sus estilismos, hoy podemos decir que la ex modelo eslovena ha rectificado. Quizá ha recapacitado y ha asumido su papel y ha acudido a las grandes citas de estos días vestida como una auténtica primera dama de los Estados Unidos.

En la toma de posesión de su marido ha escogido un total look azul celeste en tonos pastel. Haciendo patria, la 45 dama de los Estados Unidos, ha optado por un vestido largo por debajo de la rodilla con sobre chaqueta de cachemira de cuello alto y mangas muñeca, del estadounidense Ralph Lauren. Para completar la propuesta, de aires jacquelianos, aunque renovados y modernizados, ha seleccionado unos guantes largos y unos stilettos de corte clásico del mismo tono. Melania “se ha convertido”, en palabras de su portavoz, “en la nueva primera dama, luciendo prendas de un diseñador americano que ha transformado la moda del país: Ralph Lauren”.

En el siguiente acto oficial; el primer baile presidencial, Melania ha optado por un elegante vestido blanco roto, con escote barco, diseñado por ella misma y por el ex director creativo de Carolina Herrera, Hervé Pierre. El dress, compuesto por seis capas, contaba con una gran abertura en la pierna, y con sólo un pequeño y acertado contraste cromático, compuesto por una pequeña cinta roja falla en la cintura.

Melania Trump Primer baile presidencial

Sólo nos queda decir, ¡Melania sigue por esa senda! Estilo tienes a rebosar cuando así lo deseas.

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