Kimberley Garner con pamela en el Royal Ascot

La pamela: Ese necesario diálogo entre feminidad y elegancia

Símbolo de estatus, señal de identidad, complemento para dar un toque de espectáculo a un look de película -como los de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes o May Fair Lady– o de personalidad a un de videoclip musical… El sombrero ha sido un elemento que ha experimentado una evolución sorprendente en sus formas, dimensiones y aspecto.

 

Audre Hepburn en Desayuno con diamantesAudrey Hepburn en Desayuno con diamantes.

 

El siglo XVI estuvo presidido por el capotain, con su forma de cono truncado y su cinturón alrededor de la base de la corona. Más tarde, durante los siglos XVII y XIX, cobró protagonismo el chambergo. A estos se han sucedido el canotier, fedora -llevado magistralmente por Harrison Ford en la saga Indiana Jones, o por Michael Jackson en sus conciertos-, panamá, bombín, vaquero… Pero si hay un sobrero que sobresale por encima de todos por su majestuosidad, magnanimidad, elegancia y savoir-faire, en el diálogo entre feminidad y elegancia, ése es, indubitadamente, la pamela.

A principios del siglo XX sus formas eran voluminosas y se enriquecían sus amplias alas con adornos florales, cintas, lazos y velos. En aquellos años su paleta cromática variaba en función del lugar y la estación del año. Además, su uso, era de carácter obligatorio para las mujeres elegantes de las grandes ciudades. Y tras ese periodo, habría que esperar hasta la década de los ochenta, cuando sufre una eclosión gracias a figuras como la de la princesa Diana de Gales y la serie de TV Dinastía.

 

Lady di con pamelaLady Di luciendo uno de sus interminables looks con pamela incluido.

 

Junto a estas leves pinceladas de la presencia de las pamelas, hay un evento en el que las pamelas han sido, y siguen siendo, objeto de atención del universo mundo. La cita lleva celebrándose desde 1711 en un recinto, el hipódromo Royal Ascot, que ha dado lugar a la competición equina. Y es “una fiesta en el jardín a la que se añaden las carreras”, como la definió el rey Eduardo VI. Allí se avista un ejército de pamelas en el que convive todo un caleidoscopio interminable de propuestas.

 

Kate Middleton con pamelaKate Middleton es hoy el máximo exponente de las pamelas y sombreros.

 

Hoy, salvo en Ascot, las pamelas han quedado casi recluidas a bodas. Y tímidamente se observan con cierta frecuencia para completas looks playeros. Pero, desgraciadamente, la ausencia -salvo en contadas excepciones como la de Kate Middleton– es su signo distintivo en las ciudades modernas. A pesar de que dotan de una prestancia poco imaginable. Luce una de ellas acorde a tu personalidad y estilo y disfruta de combatir el sol con estilo, mucho estilo, y una elegancia soberbia por las calles de tu ciudad.

 
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