La 89 edición de los Oscar pasará a la historia. Y lo hará por la fallida entrega al Oscar a la Mejor Película. Sí. En el momento más esperado de la noche, los presentadores proclamaron ganadora a La La Land. Hasta aquí todo normal. Pero, al poco de subir el equipo de la cinta ganadora, aparecieron personas de la organización con pinganillos y sobres rojos en la mano. Se intuía que algo estaba pasando y que la cosa no iba bien. Y, en efecto, al comenzar el discurso de agradecimiento el equipo de la película ganadora, el factótum de La La Land dijo que el Oscar a mejor película era para Moonlight y no para La La Land, y que no era una broma, ante las miradas desencajadas de la audiencia y del equipo de la cinta del oscarizado Damien Chazelle.

Sin embargo, por lo que a buen seguro no pasará a la historia la 89 edición de los premios es por su alfombra roja. Desidia, hastío y una sensación de sombría pena es lo que nos dejó la alfombra roja de esta edición. Porque, muy, muy pocas actrices lucieron con luz propia, como tampoco la gala, que fue aburrida, poco atractiva, demasiado politizada y tediosa. Las mujeres más estilosas de la noche fueron: Emma Stone, Isabelle Huppert, Karlie Kloss, Leslie Mann, Nicole Kidman, Ruth Negga y Viola Davis.