Ese toque singular que consigue una combinación diez

Jersey cuello vuelto

El regreso del jersey cuello de cisne (que nunca se fue para siempre)

Mucho se oye hablar esta temporada otoño-invierno de los jerseys de cuello vuelto. Sin embargo, el cuello cisne, tortuga, alto o cualesquiera otra denominación con la que se designe a esta prenda, es un objeto que siempre ha estado en el fondo de armario de las personas con estilo y que tiene más de siglo y medio de vida a sus espaldas.

El suéter de cuello vuelto, de tipo redondo y ceñido, apareció como la gran mayoría de los jerseys en 1890 cuando irrumpió la ropa deportiva. Además, era una prenda ideada para la práctica de ejercicio al aire libre y no hacía distinción de sexo. Su popularidad se generalizó con una versión más ligera ideada para jugar al golf y el hockey. Aunque todo hay que decirlo, primeramente estuvo muy extendido su uso entre los marineros.

Jersey cuello vuelto

A lo largo de la historia, el cuello de tortuga ha sido lucido por estrellas de cine, intelectuales bohemios y artistas. A todos ellos, y más recientemente, se han añadido, políticos, visionarios y celebrities. Por citar sólo algunos casos, Marlene Dietrich o Greta Garbo llevaron el suéter de tortuga en la vida real. Audrey Hepburn lo hizo en la ficción en ese retrato inconfundible y recurrente en la cinta Una cara con ángel. A la corriente femenina se unieron más tarde rostros masculinos icónicos como los de James Dean o Steve MacQueen. Por su parte, pensadores como Beauvoir, Sartre o Camus lo llevaron para sus discusiones ilustradas en los cafés parisinos. Andy Warhol hizo lo propio y adoptó la prenda como talismán vanguardistas. Y diseñadores de la talla de Pierre Cardin o Yves Saint Laurent hicieron reinar esta pieza entre las mujeres.

En los años sesenta-setenta, otra variante del jersey de cuello vuelto que se utilizó en abundancia fue el suéter interno; una combinación muy apreciada por el sector femenino gracias tanto a su comodidad, el calor que proporciona, y su vertiente insinuante. Años más tarde se vería sustituido por el body, que curiosamente hoy en día vuelve a ponerse de moda.

Jersey cuello vueltoConstance Jablonski, luciendo un jersey blanco de punto de tortuga. 

En la época actual, celebrities del calado de Taylor Swift, presidentes de gobierno como Nicolás Sarkozy o visionarios como Steve Jobs se han unido a la fiesta. En el caso de este último, una casualidad es lo que hizo, que, desde los años ochenta, el genio de Apple lo llevará casi a diario y para sus presentaciones. El hecho ocurrió en un viaje a Japón. Jobs le preguntó al presidente de Sony, Akio Morita, por el motivo del uso de los uniformes en las compañías. Éste le contó, que después de la guerra nadie, tenía ropa, y empresas como la multinacional nipona tuvieron que dar a los trabajadores algo que ponerse para cada día. Con el paso del tiempo, esos uniformes fueron adquiriendo su propio estilo, sobre todo en empresas como  la asiática, y la prenda se convirtió en una forma de vincular entre sí a los trabajadores con la empresa. Sony, con su gusto por el estilo, había contratado al famoso diseñador Issey Miyake para crear su uniforme. Era una chaqueta hecha de nylon ripstop con mangas que se podían quitar para convertirla en chaleco.

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“Yo decidí que quería ese tipo de vínculo para Apple”, recordaría años más tarde Jobs. Siguiendo la estela del gigante tecnológico japonés, el creador de Apple llamó a Miyake y le pidió el diseño de un chaleco para Apple. “Volví con algunas muestras y les dije a todos que sería genial si todos llevásemos esos chalecos. ¡Fui abucheado! ¡Todo el mundo odiaba la idea!”. En el proceso, Jobs se hizo amigo de Miyake y le visitó con regularidad. En ese contexto, Jobs interiorizó la idea de tener un uniforme para sí mismo, tanto para su comodidad diaria como para transmitir un estilo definido. “Así que le pedí a Issey algunos de sus jerseys de cuello negro que me gustaban, y me hizo como un centenar (…) Tengo suficientes como para que me dure para el resto de mi vida”.